9/12/15


¿Queríamos decisiones propias de un coach en vez de un tipo que se queda de brazos cruzados ante un 3-17? Lo tuvimos. No de la forma que esperábamos, pero al menos Byron Scott tomó una de sus primeras decisiones en serio como entrenador en jefe de estos patéticos Lakers esta temporada. Por supuesto, esa decisión, viniendo de quien viene, es completamente impopular y aparenta atentar contra el que debería ser el foco principal de este equipo: desarrollar a los jóvenes, que son el futuro de esta franquicia. 

Scott se pasó la opinión de todos por donde no le da el sol y puso a D'Angelo Russell y Julius Randle saliendo desde la banca el lunes por la noche ante los Toronto Raptors, en una decisión que implica muchos cojones pero poco coeficiente basquetbolístico. 

"Es simple. Estábamos 3-17, la cosa no está funcionando claramente, había que hacer un cambio," explicó Scott al ser consultado por el motivo de tan dramática decisión. 
Claro, estás 3-17 y dos de tus mejores jugadores, uno de los cuales venía de su primer doble-doble con 19 años de edad y el otro viniendo de cuatro dobles-dobles en cinco partidos... tienen que salir desde la banca. ¡Muy inteligente, Byron! 

"Este cambio no fue basado en que ellos no hayan estado teniendo actuaciones de acuerdo a sus capacidades. Fue basado en dónde estamos como equipo," continuó el coach angelino. "Quería darle (al plantel) un poco de sangre nueva en los comienzos, algo de sangre fresca, y ver cómo le va a los muchachos."

Scott a su vez anticipó que dentro de cinco o diez partidos podría volver a haber cambios en la alineación titular, y remarcó que Russell y Randle rondarán los 20 y 25 minutos por partido (venían promadiando 28 como titulares). 

"No hablé con ellos personalmente. Fue una charla de grupo. Obviamente no estaban contentos con mi decisión, pero tampoco espero que lo estén. Espero que cada vez que salgan a la cancha (desde la banca) tengan incluso mucha más energía, un poco más de agresividad, y que jueguen un mejor baloncesto," agregó Byron.

El resultado no varió mucho: los Lakers volvieron a perder, cayendo a un récord de 3-18, el peor comienzo de 21 partidos en la historia de la franquicia. Sin embargo, hay que reconocer que el equipo dio más batalla a lo largo de casi todo el encuentro en Toronto. 
Precisamente, el equipo perdió la oportunidad de ganar el juego tras llegar al 4to cuarto empatados cuando Scott decidió sacar de la cancha a los dos mejores jugadores en cancha: D'Angelo y Julius. Pero eso pasó porque es Byron. No podemos esperar mucho de alguien que en una organización seria ya habría sido despedido hace por lo menos diez partidos.

Volemos bajo, conformémonos con poco y entremos en la lógica de Scott por un momento. 

Quién sabe, quizás esta infusión de cambio no sea 100% negativa. Larry Nance Jr. tendrá oportunidad de crecer como titular, y el carácter de Russell estará puesto a prueba, al igual que el de Julius, dos jóvenes que -más allá de la magnánima expectativa puesta sobre ellos por todo aquel que entienda de baloncesto- deben ganarse su lugar en la cancha.

Scott alegó que uno de los principales motivos por el que decidió que estos dos jóvenes que "son una gran parte de nuestro futuro" salieran desde la banca es porque, al compartir cancha con Bryant, tendían a ceder al juego de la estrella de veinte años de experiencia. 
Tras la derrota ante los Raptors, con 15 pts y 11 rebs de Randle y 9 pts de Russell, Scott opinó: "Cuando  KB está ahí fuera, parecen postergarse un poco por él. Pienso que esta noche jugaron un poco más libres."

"Esta es una liga de hombres grandes, hay que venir a trabajar todos los días."


"Estuvo bien, se sintió diferente. Hubo más movimiento de pelota," dijo Russell después del partido, refiriéndose a salir desde la banca y jugar mayormente como escolta al lado de Marcelinho Huertas, sin jugar al lado de Kobe Bryant. "No es por faltarle el respeto a Kobe, pero simplemente uno sabe que tendrá más oportunidades sin él porque es quien es, así que no creo que esto se interponga en mi crecimiento," agregó.

"Uno nunca va a estar contento con algo así como competidor, pero no está bajo nuestro control," agregó Randle. "Lo que sí está bajo nuestro control es continuar jugando duro, como venimos haciendo, y continuar mejorando."

No obstante, Russell también manifestó estupor ante la decisión, contando que desde su segundo año en la secundaria no jugaba como reserva.

"Siento que estaba empezando a entender las cosas, hasta que pasó esto," dijo el rookie. "Nunca estuve en esta posición como reserva, así que realmente no sé cómo va a afectarme. No esperaba que pase de esta manera. Si yo era el problema, o si yo era el cambio que necesitaba hacerse por el bien del equipo, entonces creo que vale la pena."

El miércoles por la mañana, Scott remarcó que Randle y Russell no andan deprimidos con este cambio, y que continúan trabajando normalmente.
"Esta es una liga de hombres grandes, hay que venir a trabajar todos los días," escupió Scott, en una nueva frase célebre suya. 

De nuevo, volemos bajo y conformémonos con poco. Hagamos como James Worthy, y remarquemos que esta es una decisión normal en un coach. Las cosas no funcionan, se hace un cambio para probar cosas nuevas. También ya lo dijo el GM Mitch Kupchak
"Creo que Byron debe continuar metiéndose con combinaciones y seguir buscando. Realmente eso es todo lo que puede hacer. Lo que estamos haciendo actualmente no ha resultado en el récord que queríamos, así que mi opinión es que él seguirá intentando mover las cosas hasta encontrar la forma de lograrlo. Eso es lo que hace un coach."

Pongamos en contexto la situación: tu jugador más carismático se revela públicamente y dice que tu equipo luce como un acto de circo con un montón de payasos; por cuarta temporada consecutiva en tu carrera estás dirigiendo un plantel que está entre las peores deficiencias defensivas de la liga; tu estrella-pronto-a-retirarse probablemente no te escuche y siga lanzando a mansalva, y aun más probablemente no tendrás las agallas para plantártele porque lo viste crecer y lo consideras más un amigo que un pupilo. Tomas decisiones extremas como esta. Porque a fin de cuentas, toda una afición está pidiendo a gritos tu despido, e incluso tu general manager está dando a entender que espera respuestas inmediatas en cuanto al desarrollo de los jóvenes

Byron Scott dice que este experimento de probar a Russell y Randle durará cinco o diez partidos. Démosle el beneficio de la duda.

Si el equipo sigue empezando los partidos como contra Toronto y aguantando el marcador toda la noche, mientras D'Angelo y Julius continúan progresando más allá de su relevo (pero Byron, jugando más de 21 minutos, por favor), entonces habrá sido un acierto. Pero si no, quizás esta decisión será recordada como el manotazo de ahogado antes de su inminente despido, ese salto al vacío que se da cuando ya no queda más nada que hacer ante un final inevitable. 

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3 comentarios :

  1. Gran articulo Pablo

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  2. Das una razón como excusa: que jueguen más libres sin Kobe. Es todo lo que se nos puede ocurrir como justificación.
    Pero el problema era la cantidad de pedradas que lanzaba Kobe
    Y el problema sigue estando ahí.
    Un buen entrenador, bueno, un tío duró, un hombre, mira cara a cara al problema y lo enfrenta. No es eso lo que ha hecho Scott. Vamos, que no es un buen entrenador, un tío duró.... Ni demás.

    Los dos chicos son puro talento. Seguirán progresando aprovechando la oportunidad que les den. Nance la va a tener ahora, espero que la aproveche. Lamentablemente Brown no va a tener oportunidades en todo el año porque eso conllevaría quitarle minutos a Kobe y como no hay un tipo capaz de miarlo a los ojos como coach, no hay nada que hacer.

    Jesan

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  3. Jajajjaj gran artículo... puras pendejodas lo mismo de siempre escriben!!

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